lunes, 23 de julio de 2007

Volviendo a Túnez

Como ya comenté en mi primera entrada de este blog, quiero aquí dejar esas pequeñas pistas que uno descubre cuando viaja, trabajo o hace otro tipo de actividades. Estas pequeñas pistas que muchas veces no se encuentran por Internet y que a más de uno le gustarían. Y es que parece que mataron a los mensajeros por el camino para que no pudieran decir nada.

Así pues, yo contaré algunas cosas sobre Túnez que a más de uno le gustará y le interesará. Esas cosas son relativas a lo que se puede ver o merece la pena ver, comer, comprar y cómo comprar.

Para empezar contar que en Túnez el idioma oficial es el francés, pero encontraréis gran cantidad de gente que habla español o al menos lo chapurrea, sobre todo para las tiendas. En la escuela aprenden francés, árabe e inglés. La moneda oficial es el dinar. Para ir a Túnez no es necesario cambiar euros a dinares ya que por un lado allí se puede cambiar dinero en los propios hoteles sin ningún tipo de comisiones. Es mejor ir cambiando pequeñas cantidades para que luego si te sobran no sean muchos, porque sólo puedes cambiar de dinares a euros en los bancos y en el aeropuerto, y allí si que te aplican comisiones. Además, hay muchas tiendas que aceptan euros.

Los taxis tienen taxímetro, por lo que no tendrás que negociar los precios, salvo los taxis turísticos. Estos últimos por lo que se ve se pueden coger y concertar para varios días y te vayan llevando de un lugar a otro. Si son mucha familia compensa, pero si son pocos, mejor compartirlo. Para contratar uno, mejor pedir uno de confianza a los guías de los hoteles que venden las excursiones, pero sólo a los guías españoles o de confianza.

Otros datos de interés, allí es costumbre regatear en los comercios. Será raro que no te intenten embaucar para regatear, incluso pidiendo directamente un precio final sin regateo. Es algo divertido al principio, pero también puede llegar a ser algo tedioso. Lo normal es que ellos te exijan hasta tres y cuatro veces el valor de las cosas, por lo que deberás siempre ofrecer mucho menos de lo que piden. Lo habitual es llegar a pagar un tercio del precio total, aunque no siempre es así. Sobre todo, cuando se demuestra mucho interés por los artículos y, más si son imitaciones.

Túnez no es la meca de las imitaciones, pero debe ser uno de esos lugares sagrados. Está lleno de imitaciones de todo tipo: bolsos, polos, camisas, camisetas, carteras, etc... para todo tipo de marcas. Es una perdición para los fanáticos de las marcas.

En otro rato os cuento qué ver y dónde comer en algunos lugares.

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